
La revista médica de Panamá "Medica Magazine" realizó una entrevista a los miembros de Urólogos Asociados. Para ver la entrevista completa, pulse aqui.
La urología ha avanzado mucho en los últimos tiempos, ¿cómo está Panamá en ese aspecto?
Panamá cuenta con especialistas idóneos y bien entrenados con educación continua permanente tanto a nivel local o como en el exterior. En el caso de nuestro grupo, Urólogos Asociados, nos mantenemos al día en los avances clínicos y en las últimas técnicas quirúrgicas disponibles para el tratamiento de las enfermedades urológicas. Esto requiere asistencia a congresos internacionales, cursos nacionales dictados por profesores extranjeros invitados, o entrenamientos sobre técnicas específi cas en reconocidos hospitales de prestigio mundial.
Además de la actualización de los urólogos, la tecnología, que es una herramienta importante que facilita los diagnósticos y tratamientos médicos, ha avanzado signifi cativamente. En nuestro país contamos con equipos altamente sofi sticados, y los hospitales hacen esfuerzos permanentes para mantenerse actualizados. Esto permite la realización de procedimientos cada vez menos invasivos, con las consecuentes ventajas para los pacientes en cuanto a recuperación, tiempo de permanencia en el hospital (la tendencia actual es a hacer los procedimientos ambulatoriamente), y regreso a sus actividades normales.
¿Vemos que ustedes tienen diversas especialidades, cómo manejan la atención al paciente?
La urología es una rama de la medicina y a su vez una subespecialidad de cirugía. Esta especialidad tiene relación directa con el riñón, las glándulas suprarrenales, uréter, vejiga, uretra, aparato genital masculino, próstata y uretra femenina. Atiende a hombres, mujeres y niños. Tiene que ver con anomalías y malformaciones congénitas, cálculos (piedras), tumores benignos y malignos de toda la vía urinaria, infecciones urinarias, disfunción sexual eréctil, disfunciones vesicales (vejiga neurógenas, incontinencia de orina) y trasplante renal.
Debido a los grandes avances en la urología y a que el aprendizaje de algunas técnicas requiere una gran inversión de tiempo, cada uno de nosotros dentro del grupo se inclina más por determinados campos dentro de la urología y, por ende, se ha especializado más en ellos. El trabajar en grupo nos permite complementarnos y de esa manera ofrecer al paciente lo mejor en todos las ramas de la urología.
El cáncer de la próstata es uno de los que más afecta a los hombres, ¿cuáles son las alternativas que hay en la actualidad?
Lo más importante para derrotar al cáncer de la próstata, el cual es la primera causa de muerte por cáncer en Panamá en varones de más de 50 años, es conocer el problema e iniciar campañas de prevención desde los 40 años en los hombres, con visitas al urólogo para un Tacto Rectal y un examen de la sangre que se llama: PSA (prostatic specific antigen) o APE (antígeno prostático específico). De esta manera aumenta la probabilidad de detectarlo en etapas tempranas. El tratamiento del cáncer de la próstata depende de la etapa en que se diagnostique. Cuando se encuentra localizado en la próstata se puede realizar la prostatectomía radical (extirpación total de la próstata), ya sea por cirugía abierta o por vía laparoscópica. También se puede aplicar radioterapia externa o la braquiterapia (implante de semillas radiactivas en la próstata). En los cánceres avanzados se utiliza terapia hormonal y, más recientemente, la quimioterapia.
Se le ha dedicado una campaña de prevención a este tema, ¿podríamos hablar de que es el equivalente al cáncer de mama en la mujer?
Definitivamente, ambos cánceres están íntimamente relacionados con el sistema hormonal, y lamentablemente ambos ocupan los primeros puestos en las estadísticas de mortalidad y de incidencia en Panamá. Vale la pena mencionar que existe un factor hereditario para cáncer de próstata en los hijos de mujeres que han padecido cáncer de mama. Aunque la Sociedad Panameña de Urología desde hace varios años inició esta campaña siguiendo los pasos de la Sociedad Americana de Urología para la detección temprana de la enfermedad y así poder ofrecer una cura, la campaña para prevención del cáncer de mama cuenta con un gran apoyo publicitario que nos gustaría alcanzar para el cáncer de la próstata para benefi cio de la población panameña.
Hay otros problemas urológicos de los que poco se habla; uno de ellos es la incontinencia urinaria. Sabemos que hay muchas técnicas nuevas para tratar el problema. ¿Qué recomiendan ustedes?
Para hablar de incontinencia urinaria debe hacerse ante todo un diagnóstico preciso de la condición, y esto sólo lo hace el urólogo por medio del interrogatorio y el examen físico, inicialmente. Para defi nir aún mejor el diagnóstico se realiza un examen especializado llamado Urodinamia, en el cual se miden las presiones dentro de la vejiga durante el llenado y el vaciado, así como la velocidad del chorro urinario y algunos otros parámetros. El análisis de estos datos nos indica el tipo de incontinencia a tratar. Puede ser necesaria también una cistoscopia (examen endoscópico de la vejiga). La incontinencia urinaria es un problema que afecta tanto a mujeres como a hombres. En el caso de las mujeres, puede ser incontinencia de esfuerzo, que suele deberse al relajamiento del piso pélvico por embarazos, partos, la pérdida de los estrógenos; o también puede ser de urgencia. Es muy importante realizar el diagnóstico preciso ya que el tratamiento es diferente. El tratamiento quirúrgico es muy efectivo en los casos de incontinencia de esfuerzo, y la tendencia mundial es a la utilización de mallas sintéticas que refuerzan el piso pélvico. La ventaja de esta cirugía es que generalmente es ambulatoria y tiene una rápida recuperación. El tratamiento de la incontinencia de urgencia es con medicamentos.
En los varones, la incontinencia normalmente se debe a problemas en el esfínter, usualmente causados por un trauma quirúrgico. En la actualidad se emplean varios métodos correctivos, de acuerdo a la magnitud del problema. Al igual que en las mujeres, puede usarse una malla de tipo sintético. La cirugía, en estos casos, es más compleja que en las mujeres. Además, se pueden colocar esfínteres artifi ciales, generalmente en los casos más severos.
